"Su testimonio, sencillamente impresionante, quedó fuera del montaje de Shoah y es casi un milagro ver ahora unas imágenes filmadas en 1975, que tras casi 40 años encerradas en una bobina, cobran vida y luz. Es ésta una película sobre la inteligencia, sobre el legado intelectual de un hombre sabio que presenció un cataclismo. Hay en sus claras palabras el legado de un testimonio privilegiado de la historia. Sus explicaciones están atravesadas por una flecha de fina ironía, solo al alcance de alguien que ha reflexionado mucho y bien sobre la atrocidad que vivió. Lanzmann nos muestra los lugares y los edificios que acogieron la masacre, espacios mudos que hablan por sí solos. Y por encima de ellos la voz de Murmelstein, que nos habla de Las 1.000 y una noches para explicar el milagro de su supervivencia. Un relato escalofriante, prolijo e intenso, inyectado de vida para derrotar a la muerte. "